Tan extendido como denostado, el gotelé es un incontestable icono de la decoración. Por su popularidad se ha ganado un hueco en nuestra sección de iconos de la decoración. No siempre iban a ser grandes joyas del diseño. Esta técnica de revestir las paredes es un clásico para muchos de nosotros que hemos crecido en casas pintadas a pistola.

El gotelé es el gran protagonista de las paredes en hogares de medio mundo. Llegó pisando muy fuerte en los años 60 en los hogares mas modernos para sustituir al papel pintado y sus discutibles virtudes han hecho que aún permanezca en muchas de estas casas. Actualmente se le conoce como el enemigo del buen gusto y la sofisticación en los hogares y muy poca gente en su sano juicio elegiría hoy pintar sus paredes con esta técnica. Veamos por qué.

El gotelé es una técnica que consiste en aplicar la pintura de las paredes con una pistola especial que hace que durante su aplicación aparezcan gotas y produzcan un acabado grumoso o de gotas. Es lo que significa su nombre, gouttellette, que en francés significa gotita.

Existen diferentes acabados y texturas, con la gota más o menos grande, incluso con picos o puntas romas. La fiebre por el gotelé hizo que hasta se produjesen papeles pintados imitando estos acabados.

Esta técnica se extendió de tal manera debido a la sencilla razón de que la textura del gotelé es perfecta para disimular imperfecciones en las paredes. La sombra de cualquier tipo de abombamiento o irregularidad se vería oculta debido a la textura granulada de la pintura, por lo que cuando se empezaron a extender las promociones inmobiliarias resultó un elemento perfecto para construir, revestir, terminar una obra y vender cuanto antes. Se trata de una manera económica de pintar paredes y por eso terminó triunfando sobre el papel de pared.

Mas tarde el gotelé resultó ofrecer unos fallos que, entre otras cosas han hecho que por fin se descarte de los proyectos de viviendas. En primer lugar, este acabado rugoso no hace mucho servicio a los espacios pocos luminosos, ya que no refleja la luz de manera uniforme y proyecta pequeñas sombras por toda la pared que hacen un efecto de oscuridad con el que quienes nos hemos criado entre paredes de gotelé estamos muy familiarizados. Amén de que estos granitos acumulan la suciedad muy fácilmente.

Si se produce un desconchón en una pared pintada “a gotitas” es muy difícil de reparar y conseguir un acabado uniforme en toda la pared.

A finales de los noventa fue cuando comenzó un movimiento global para terminar con este revestimiento, y entonces resulta que retirar el gotelé es bastante caro. Existen diferentes técnicas, todas ellas costosas y en algunos casos muy aparatosas. En las nuevas construcciones no hay problema gracias a la carpintería de Pladur, que garantiza un acabado liso y uniforme en tu Pladur.

La inversión para hacer desaparecer el gotelé de nuestras vidas es muy recomendable y los resultados son increíbles. La percepción de los planos cambia radicalmente y las paredes recobran su belleza original, además de traer luz a todas las estancias. De todo se sale.

Si tienes alguna duda, nuestros interioristas profesionales coinciden unánimemente: no te decantes por el gotelé, será un error por mucho que le quieras dar un aire retro a tu hogar.

foto:  Flickr

Y tú, ¿has pasado mucho tiempo buscando formas entre las gotas de tu pared?

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