Llámalo vintage, retro o antigüedades. Los objetos viejos y con historia son un recurso muy frecuente en interiorismo y que se puede introducir en cualquier tipo de ambiente o estilo.

Bucear por los mercadillos de antigüedades es una afición que para muchos puede llegar a ser una pasión. Puedes dar con objetos curiosos y muy útiles, o rarezas a las que dar una segunda vida. Las antigüedades son tesoros, objetos casi únicos, que instalados en tu casa le pueden dar la personalidad que buscas a un ambiente, aportando originalidad y un toque único. El contraste entre lo viejo y lo nuevo suele ser muy recurrente a la hora de plantear un espacio.

La estética vintage y vintage chic ha sido una gran triunfadora del interiorismo en los últimos años. Maderas vistas, baldosas hidráulicas o acabados desconchados han sido una constante en muchos interiores. También el estilo loft y el industrial han bebido mucho de las fuentes de lo vintage.

Pero entre el batiburrillo que puede ser un mercado de antigüedades, debemos clasificar los tipos de antigüedades que encontramos y dónde encajan mejor. En este campo siempre es mejor quedarse corto que pasarse.

Clasicismo puro y duro

Muchas veces las piezas antiguas anteriores al siglo XX pueden resultar demasiado convencionales y muy alejadas del estilo de vida actual. Dorados, patas historiadas y enormes consolas pueden  decir mucho de un espacio, pero a la vez no responder a las necesidades prácticas actuales. Pueden definir un estilo clásico a tu hogar o bien aportar un contrapunto muy interesante en interiores de corte vanguardista.

Atrévete a darle una nueva vida a una silla Luis XVI con un tapizado sorprendente o a colocar un espejo con un enorme marco de volutas doradas en un salón minimalista. Este tipo de recursos suelen ser sorprendentes y si se hacen con buen gusto son siempre un acierto.

Un (pequeño) toque vintage

Con vintage nos referimos a objetos que no pueden catalogarse aún como antigüedades, ya que no tienen suficiente edad. Digamos que con la popularización del término y el estilo, la definición de vintage se ha convertido en un cajón de sastre en el que caben muchas cosas. Diferenciamos vintage y retro en que lo retro no tiene por qué pertenecer a otra época, basta con que haya sido diseñado mirando al pasado.

Cómo introducir el vintage en tu hogar

Dentro del vintage hay una abanico de fechas muy amplio que abarca desde principios del siglo XX hasta los años noventa, por lo que es preciso ser precavidos a la hora de decantarnos por lo vintage. No es lo mismo definir una estética global que añadir detalles decorativos que aporten personalidad a un espacio.

Una estética vintage en un hogar se debe escoger también con cuidado, ya que podemos caer en incongruencias y llegar a resultados demasiado recargados. Sin embargo, los toques retro y vintage, escogidos con cuidado pueden ser un elemento diferenciador que convierta tu casa en lugar sofisticado y con un interesante punto de eclecticismo.

Toques Retro

A la hora de plantear un espacio e introducir elementos de otras épocas es importante comprender su carga simbólica y su significado, aunque sea para reinterpretarlo. Nuestros interioristas profesionales tienen una amplia experiencia dando nuevo significado a las antigüedades y adaptándolas a nuevos espacios.

No dudes en introducir un toque vintage en tu hogar.

contacta GM

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked